Mientras pensás en una orientación de valor, podés ubicar la escritura y revisar qué documentación tenés a mano. No hace falta resolver cada trámite por tu cuenta. Sí ayuda saber qué falta para conversar con información clara cuando aparezca una propuesta.
Empezá por lo que ya tenés
Buscá el título de propiedad original y los DNI de quienes figuran como titulares. Sumá la constancia de CUIL o CUIT y las últimas boletas del impuesto inmobiliario, las tasas municipales y el servicio de agua. Si es un departamento, tené también la liquidación de expensas, los datos de la administración y el reglamento de copropiedad. Es la documentación que el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires enumera entre la que el vendedor entrega al escribano. Cada operación puede requerir otros papeles: el escribano interviniente te dirá cuáles.
Si no encontrás la escritura o hay diferencias entre los papeles y la realidad del inmueble, anotá la duda. Llevar esa pregunta a la primera reunión es más útil que suponer que se resolverá sola.
La ubicación también cambia el trámite
Para un inmueble de provincia de Buenos Aires, la Ley 10.707 exige el certificado catastral antes de otorgar la escritura; si el estado parcelario no está constituido o verificado como corresponde, ese certificado puede denegarse. Consultá al escribano si hay que actualizarlo.
En Capital, el Gobierno de la Ciudad indica el estado parcelario para compraventas de parcelas que no están divididas en propiedad horizontal. Por eso, una casa y un departamento pueden requerir revisiones distintas. Vale la pena aclararlo desde el comienzo.
Si querés saber cómo se ubica tu propiedad en el mercado, podés pedirnos una orientación de valor. Traé lo que encontraste y las dudas que quedaron: las vemos juntos antes de definir los próximos pasos.

